miércoles, junio 15, 2005

Reunión de la Red Andaluza en Defensa del Territorio, día 25 de junio en Granada

El sábado 9 de abril, plataformas y colectivos sociales de pueblos y ciudades de Andalucía se reunieron en Málaga para crear la Red Andaluza en Defensa del Territorio. Esta Red nace como consecuencia de las crecientes luchas sociales que se están llevando a cabo desde hace años contra proyectos de obras públicas y privadas que modifican el medio y el modo de vida de pueblos, y ciudades. En los últimos años, estos movimientos se han articulado a través de plataformas donde participan vecin@s, y asociaciones juveniles, vecinales, de mujeres, de cazadores, ecologistas, cooperativas agrarias, sindicatos, barrio y pueblos en lucha... y que movilizan a miles de personas.

En la primera reunión se aprobó un manifiesto que señala a la especulación del territorio como el mayor problema ecológico y uno de los graves problemas sociales que sufre Andalucía, y que, sobre todo, se basa en la apabullante proliferación de urbanizaciones y campos de golf. Para el mantenimiento de estos proyectos es necesaria la construcción de presas y trasvases, por el despilfarro de agua que suponen (sobre todo los campos de golf), lo que lleva a inundar valles enteros. Este crecimiento hace desaparecer bosques y se come y contamina las sierras por la explotación de las canteras para la extracción de áridos necesarios para las construcciones. Se construyen autovías, autopistas y aeropuertos para construir nuevas urbanizaciones y campos de golf. Esto trae un crecimiento anómalo de la población y, por tanto, del consumo eléctrico. La demanda de energía obliga a construir centrales térmicas, con su elevadísimo consumo de agua y la consiguiente contaminación atmosférica para las personas que viven en sus alrededores. Este desarrollo se sostiene enterrando bajo el cemento los pocos espacios naturales que nos van quedando, con la consiguiente perdida de biodiversidad y una mayor presión a las especies amenazadas, y con un aumento de la contaminación ambiental que acelera el cambio climático. Por no hablar de la contaminación de los ríos, pantanos y acuíferos por pesticidas, herbicidas y aguas residuales procedentes de la agricultura química y de los campos de golf? En estos momentos presenciamos como el agotamiento del litoral, producto de todos estos procesos, lejos de incitar a la reflexión, esta generando una penetración de la especulación hacia las zonas del interior Andaluz.

Pero la especulación con el territorio no sólo tiene consecuencias ambientales. También tiene consecuencias sociales desastrosas. Así vemos los habitantes de los cascos viejos de las ciudades, son desplazados a las periferias para construir nuevos edificios y traer una nueva población de mayor poder adquisitivo, el aumento del precio de la vivienda, que la sitúa fuera del alcance de la población local y genera una alta inflación del precio de la tierra, que impide que los pequeños y medianos agricultores puedan mantener su medio de vida y transmitirlo a nuevas generaciones. Así, las producciones se desplazan a otros países, con lo que perdemos autonomía agrícola. En este terreno sólo sobreviven las grandes empresas agroindustriales, poco respetuosas con el medio ambiente y con los derechos de l@s trabajadores/as, y abiertas, en nombre del beneficio, a la implantación de cultivos trasgénicos que encadenan a los agricultores y agricultoras a las multinacionales. Todo esto asociado a un marco legal donde los contratos y despidos son cada vez mas barato, tanto para trabajadores/as nacionales como inmigrantes. Ese ?progreso? provoca la desaparición de la cultura e identidad local y va acompañado de la corrupción económica y política.

Además, la realización de estos proyectos hace inviables alternativas sostenibles como la agricultura y la ganadería ecológica, la pequeña industria, el turismo respetuoso con el medio, el comercio local, y la pervivencia de artesanía, asociada a modos de vida amenazados o extinguidos?

En resumen, se trata de un desarrollo especulativo de Andalucía que se caracteriza, aparte de por la destrucción ecológica y social que conlleva; por una pérdida de recursos naturales y de autonomía, la creación de un modelo social de precariedad laboral, un desarraigo cultural, y un deterioro democrático general. Un desarrollismo tan descarado que incluso llega a exigir de la población afectada que se sacrifiquen zonas naturales y culturales, recursos hídricos, zonas litorales, tierras agrícolas, la cultura e identidad, derechos laborales... en ?solidaridad? con las mafias para que éstos encuentren así un territorio apropiado para invertir (para blanquear) su dinero a través de las construcciones y ventas de urbanizaciones, campos de golf y otros proyectos falsamente denominados como sociales (por ejemplo las ?ciudades geriátricas? que proliferan en la Costa del Sol, y que encubren ambiciosos proyectos urbanísticos con la excusa de dar un servicio a un sector de la población). Aparte de mirar hacia el otro lado ante incontables irregularidades urbanísticas, atrocidades ambientales y sociales, las autoridades competentes invierten ingentes cantidades de dinero público en infraestructura que sostiene y facilita estos proyectos especulativos. Por lo tanto, las administraciones públicas favorecen la especulación económica y facilita la introducción de la delincuencia organizada.

Ante esa amplia e interrelacionada problemática creamos entre plataformas y colectivos de afectados una RED ANDALUZA EN DEFENSA DEL TERRITORIO. Esta Red esta compuesta por personas y movimientos sociales tanto del medio urbano como del rural. En esta reunión se decidió apoyar las luchas locales desde el apoyo mutuo, organizar jornadas de debates, campañas coordinadas y compartir las experiencias de luchas de los colectivos que han conseguido paralizar proyectos y leyes... Esperamos también que sirva de referencia para todas las plataformas y colectivos ciudadanos que están luchando o que vayan surgiendo en el futuro en nuestros pueblos y ciudades para oponerse a este modelo de desarrollo especulativo y vandálico. En esta coordinadora no tienen cabida empresas, partidos políticos, ni sindicatos mayoritarios, que han demostrado una vez tras otra que son tanto beneficiarios como legitimadores de lo que queremos combatir. Lo que se va buscando es la creación de una mayoría social (de colectivos y ciudadanos) que vaya denunciando este modelo e implicándose en la construcción en una sociedad sostenible desde un trabajo local con una perspectiva global.

Juan Calvente y Juan Miguel Camacho

Juan Calvente: Tel: 650851311
Portavoz de la Red Andaluza en Defensa del Territorio