jueves, octubre 25, 2007

El Castaño recibe ayudas agro-ambientales

Foto de CastañaLa Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía ha aprobado una serie de ayudas agro-ambientales para el cultivo de la castaña.
Hasta ahora, el sector de la castaña no contaba con ningún tipo de ayuda, a pesar de su alto valor medioambiental.

El castaño adapta su periodo vegetativo en función de la duración de los días o las horas de luz. Durante el Invierno se desprenden de los órganos muertos y desarrollan protecciones contra el frío en las yemas. Para compensar este enorme derroche energético, el castaño tiene que compensar con rapidez su ciclo vegetativo, aprovechando los periodos de máxima actividad fotosintética del verano para regenerarse.
La foliación se produce durante la Primavera y su acción afecta a las diferentes especies que aparecen en el sotobosque de castaños a lo largo de las diferentes estaciones del año.
El gran aporte de materia orgánica que recibe el suelo durante el otoño, favorece la aparición de hongos (Boletus pinophilus, Boletus edulis, Boletus calopus, Amanita caesarea, Macrolepiota procera, etc.), que aprovechan el aumento de humedad atmosférica y una temperatura no excesivamente baja para desarrollarse.
Por otra parte muchas especies de plantas, que mantienen sus yemas latentes bajo tierra en forma de bulbos o tubérculos, como son los narcisos, jacintos, etc, aprovechan estos periodos de defoliación del castañar para activar sus ciclos hasta completarlos, antes de que el follaje estival cubra la cúpula del bosque y la luz sea escasa.

El castaño cumple la misma función ecológica que el quejigo, ya que es un caducifolio que ocupa las laderas umbrías y húmedas. Por eso, en las zonas de castañares se ha cambiado una especie, el quejigo, por otra que cumple la misma función ecológica. Por eso no tiene mucho sentido que se planten castaños en zonas no propicias, como caras sur expuestas durante gran parte del día a los rayos solares. En el Valle del Genal, los castañares mas antiguos están ubicados en zonas de antiguos quejigales.

CastañarEl castaño prefiere las montañas silíceas con suelos bien drenados y no tolera el terreno calizo. En un principio brota lentamente para después acelerar su crecimiento hasta los 50 años, cuando alcanza su tamaño definitivo de 20 a 30 metros de altura. El castaño puede llegar a vivir durante muchos años, existiendo ejemplares de más de 1.000 años
Su madera es dura y pesada. Se utiliza sobre todo en carpintería, tonelería, cestería y diversas actividades artesanas.
Sus hojas y cortezas son ricas en taninos, por lo que se emplearon desde muy antiguo para curtir pieles.
La medicina tradicional también utiliza muchas de sus partes, como son sus hojas, cortezas, amentos y frutos.
La castaña tiene además un gran valor nutritivo, debido a sus elevadas cantidades de hidratos de carbono, grasas y proteínas.

Aunque siempre se ha pensado que tanto el castaño como el nogal habían sido introducidos en la Península Ibérica de mano de los Árabes y los Romanos, datos palinológicos de sedimentos cuaternarios recopilados recientemente en zonas periféricas de la mitad norte peninsular, han revelado que estas especies formaban parte de la flora de aquella época.

Sin embargo, el castaño es uno de los cultivos más vulnerables al cambio climático. Además, ha sufrido más de dos años de sequía importante.
Su comercialización se encuentra cada vez más ante una rentabilidad menor, debido al mantenimiento de los precios al productor y el aumento de los costes de producción, debido en gran parte a la dificultad que supone su cultivo en las elevadas pendientes que requiere.

Actualmente, la superficie de castaño en Andalucía se estima que abarca entre 8.800 y 14.000 hectáreas, que se reparten entre las provincias de Huelva y Málaga.
En Málaga, el Valle del Genal y la Sierra de las Nieves, que albergan numerosos ejemplares de esta especie, son además zonas de especial interés medioambiental.
En el Valle del Genal existen al menos 3.600 hectáreas (según OCA de Ronda de 1999) y es aquí donde se encuentran los castañares mas extensos de Andalucia.
Los cultivos antiguos de castaños son además uno de los hábitats protegidos por la Directiva Hábitats 92/43/CEE.